LUMA tiene que irse. La privatización fracasó.

2024-06-13T21:01:00.000-04:00

Ayer en la oscuridad del apagón estaba yo leyendo en Twitter algunos comentarios que todavía a estas alturas pretendían defender el contrato de luma y decían que no se podía pretender que se solucionaran los problemas creados por 40 años de negligencia en tres años.

Y ese razonamiento parte de la premisa como parte de la premisa muchos de los que defienden la privatización, de que hay dos alternativas para Puerto Rico, la mala administración pública o la privatización.

Ese no es el ishú.

Que había que transformar la autoridad en energía eléctrica, estamos todos de acuerdo que había habido negligencia por 40 años.

Estamos todos de acuerdo que hay que hacer la transición a energía renovable.

Estamos todos de acuerdo que tenemos que transformar todo nuestro sistema de ejército.

Estamos todos de acuerdo.

Ese no es el punto.

El punto es cómo se va a hacer y quién lo va a hacer.

Y aquí se vendió la idea, como en otros terrenos, que la manera de hacerlo era a través de la privatización y en vez de atacar la mala administración pública, se atacó el concepto mismo de la empresa pública.

Y además de eso, se demonizó a la organización de los trabajadores.

El problema era la organización de los trabajadores.

El problema era la UTIER y había que privatizar para acabar con los dinosaurios de la empresa pública.

Como dijo aquí Eduardo Batia en más de una ocasión, y había que privatizar para sacar a la UTIER.

Como digo Eduardo Batia y mencionó Eduardo Batia, porque este desastre tiene paternidad compartida.

Una administración PNP firmó el contrato de Luma, pero quien abrió la puerta a la privatización fue una administración popular con la ley 57 de llamada transformación de nuestro sistema de energía, que fue la que abrió la puerta a la privatización y se nos prometieron tres cosas.

Se nos prometió que con la privatización venía ahorros en los gatos operacionales.

Se nos prometió que iba a bajar la cuenta gracias a los ahorros operacionales y se nos prometió que iba a mejorar el servicio y con esa lógica se privatizó y se entregó además la transición a energía renovable a empresas privadas.

Cuál ha sido el resultado?

Ni ahorros operacionales, ni mejora del servicio, ni reducción de la cuenta, ni transición a energía renovable que está atrasadísima, ya no es una cuestión teórica de análisis de si esto va a funcionar o no va a funcionar, es que ya vimos que no funciona.

Una vez más lo comprobamos anoche y en cuanto a la eficiencia de Luma, yo igual que critico, reconozco aquí el portavoz del Partido Popular en varias ocasiones tomó turnos.

Yo recuerdo en enero, febrero, no recuerdo cuándo, advirtiendo.

Que había una deficiencia de generación en Puerto Rico y que cuando llegara el verano íbamos a tener apagones masivos y tengo que reconocer que él tenía razón.

Eso es precisamente lo que ha ocurrido, pero hay que señalar entonces que los que dirigen a Luma no tienen la más mínima capacidad de prever las necesidades del país y cómo atender esas necesidades del país.

A mí no me cabe la menor duda de que salir de este contrato de Luma va a ser complicado y va a ser difícil, pero hay que hacerlo.

Tenemos que salir de Luma.

El resultado de este experimento de privatización que han hecho con nuestro pueblo es que además de arrastrar las consecuencias de la mala administración pública por tanto tiempo, ahora tenemos que arrastrar con los desastres de la privatización y la experiencia que hemos tenido con ese con ese proceso.

Nosotros insistimos en que hay tres alternativas, no dos.

Existe la mala administración pública, existe la privatización y existe también señores, la buena administración pública con participación de los trabajadores, no desplazando los trabajadores, con participación de los trabajadores y trabajadoras que son los que conocen cómo funciona el sistema y con participación ciudadana para lograr la transparencia.

La lección que tenemos que sacar como pueblo de esta situación es que la privatización no es la solución.

No lo fue en acueductos.

No lo fue en salud.

Estamos viviendo el desastre de la privatización de la salud.

No lo fue en energía.

No lo fue en las lanchas de vieques y culebras.

Y no lo es en educación.

Aprendamos esa lección de una vez.

La privatización no es la solución.



una garza.